El derecho a la libre expresión está en la base de todos los derechos naturales, precedido por el derecho a la vida, que es condición para su ejercicio. Desde el siglo 17, poco a poco y en el desarrollo teórico al principio pero aceleradamente y en su versión práctica después, han venido sucumbiendo regímenes que lo ignoraban, perseguían, limitaban o falsificaban. Hoy ya no es tan común ver en Occidente países donde las voces de los disidentes sean acalladas por los gobiernos, aunque también se ve intenciones en ese sentido en muchos lados, sin ir más lejos en nuestro propio país, como en un intento de hacer que la historia vaya hacia atrás y de vulnerar libertades que hace mucho creíamos parte indisoluble de nuestra personalidad. Gobernar las mentes y voluntades y ocultar la verdad con prepotencia y amenazas ha estado siempre en la esencia de todos los totalitarismos. Hoy nos encontramos con un Colegio de Traductores Públicos gobernado por un CD que, aunque de origen democrático, ha ...