Hace unos días se celebró la Asamblea General Ordinaria Anual donde se debía considerar la Memoria y el Balance del ejercicio anterior, y el presupuesto 2012, entre otros puntos del orden del día. Como el año pasado, el CD se negó una vez más a debatir los números de su gestión pasada y futura. No estoy hablando de lo democrático de la votación o si el resultado fue justo o injusto. Si el CD hubiera querido debatir, a pesar de haber ganado la votación por mayoría para no hacerlo, se podría haber dado el gusto de explicarnos todo lo que debía explicar y no quiso. Y ahora que no tendrá ningún valor ensaya algún tipo de explicación y nos invita a una reunión que sabe será de muy escasa concurrencia, para que así quede registrada su “preocupación y su vocación para hacer todo lo posible para beneficio de todos los matriculados”. El CD invita a esta inusual reunión posasamblea, sin ningún valor institucional, cuya "idea es que todos pongamos el hombro y depongamos viejos rencores y ant...